La economía argentina hoy

La disminución de las reservas en dólares, el cepo cambiario, la inflación, las trabas a las importaciones y el Cedin se encuentran en el ojo de la tormenta de un país que busca remontar.
La caída de reservas llegó a 6.134 millones de dólares en el último semestre y el cepo cambiario no logró frenar esta tendencia. La inflación y las trabas a las importaciones deterioran la inversión extranjera. El Cedin, que busca el blanqueo de dólares y la remontada de la construcción y la venta de propiedades, no es visto en general como la medida adecuada.
El deterioro de las reservas del BCRA lleva una dinámica que cada vez impacta más en la economía local. La tenencia tuvo una disminución de 600 millones de dólares por nuevos pagos de deuda y de importaciones de energía que hicieron que el viernes anterior pasaran de 37.751 a 37.156 millones en un solo día. Así, acumula una caída del doble de lo que se registró en 2012, la cual fue de 3.086 millones en esos doce meses. Según la consultora ACM, "la actual dinámica de las cuentas externas va profundizando su insostenibilidad, lo cual requerirá correcciones en la política macroeconómica o enfrentar el riesgo de un ajuste de magnitud y no muy ordenado". Es el nivel más bajo de los últimos seis años. En 2007, Cuando Cristina Fernández de Kirchner no había llegado aún a la presidencia, las reservas crecían 2.000 millones mensuales y hoy bajan a un ritmo de 1.000 millones por mes, aunque el país se encuentre en el pico estacional de exportaciones. Por más medidas que el Gobierno toma, resulta difícil generar un cambio favorable en esto. Como parte de estos mecanismos, aparece el cepo cambiario.
La dificultad para comprar dólares tuvo un impacto negativo para todos aquellos que necesitaran la divisa, más allá de que el grueso de la población de por sí no accede a este intercambio. Los requisitos para comprar la moneda estadounidense fueron acrecentándose a partir del año pasado. Luego, no se permitió la compra para ahorrar y más tarde terminó afectando a los viajeros: sólo se autoriza la compra de la moneda del país de destino; en caso de no ser país límitrofe o de la zona Euro, la AFIP sigue autorizando la compra. También se pesificaron las jubilaciones extranjeras, no dejando al beneficiario, a través de una circular del Banco Central, optar por quedarse con la moneda de origen. A esto se sumó el 15% de recargo a las compras con tarjetas de crédito en el exterior, que también afecta a las que se realizan por internet, aunque pueden deducirlo de sus respectivos pagos fiscales. Por último, la venta de inmuebles también se vio afectada ya que se produjo una caída en ellas, lo que, de cierto modo, terminó por generar la implementación del Cedin (Certificado de Depósito de Inversión).
Nadin Argañaraz, de Iaraf, dice que "el principal objetivo es atacar la escasez de dólares con la generación de una mayor oferta para dinamizar sectores como el inmobiliario y la construcción”. Según Camilo Tiscornia, de CyT Asesores Económicos, por medio del Cedin se "quiere resolver la parálisis del mercado inmobiliario. Además, es un instrumento que el Gobierno quiere utilizar para recomponer las reservas del Banco Central". El economista Nicolás Dujovne afirma que esta implementación tiene efectivamente un costado macroeconómico y otro sectorial, ya que esto busca reanimar las ventas por un lado y recuperar parte de los 1.000 millones de dólares que las reservas caen mensualmente, aunque las bajas se producen por la sobrevaluación del peso, la salida de los capitales que genera la inflación, el elevado riesgo país y las tasas de interés reales negativas. Respecto al impacto en el sector inmobiliario, dice que sólo será un paliativo que no solucionará el estancamiento. Esta medida, que tendrá un lapso de duración de 90 días, puede llegar a generar una reactivación por el hecho de obtener un medio de pago legal y no por el interés del blanqueo de dinero. Gabriela Nudel, economista jefa de la Fundación Capital, dice que habría otras alternativas más efectivas tales como "recobrar la confianza mediante un plan antiinflacionario que recalibre la macro, tomar crédito externo en un mundo con dinero hiperbarato, bajar retenciones y promover exportaciones o liberalizar el 30% del encaje al ingreso de capitales”.

A toda esta marea de sucesos económicos se suman la inflación y las trabas a las importaciones que impacta en las inversiones extranjeras. Según expone Herbert Hainer, CEO de la marca deportiva Adidas, “las políticas de importación hacen que no sea fácil para nosotros hacer negocios en la Argentina”. La inflación actúa desde el punto de vista que imposibilita los precios competitivos y dificulta el desarrollo de una estrategia para que cada país se especialice en alguna producción en particular y la trabaje en una economía de escala. Hainer afirma que “hay artículos hechos en China que tienen que pagar un impuesto tan alto que no es negocio y no los importamos”.

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